Pilar Ferré, portavoz de la Asociación de Enfermos y Donantes de Órganos para Transplantes (AEDOPAT) ha puesto de manifiesto algunos de los prejuicios que todavía existen en la sociedad respecto a los inmigrantes “se dicen muchas cosas sin sentido sobre el tráfico de órganos; hay personas incluso que rechazan los transplantes que proceden de inmigrantes”. Sus declaraciones salieron a la luz a raíz de un rumor en el que se decía que la Organización Nacional de Transplante se había negado a recibir órganos de un asesino. En el desmentido de este hecho, la directora aprovechó para poner de manifiesto los mitos que aún se mantienen presentes, ya que hay quien siente rechazo a recibir un órgano de determinadas personas.

Sin embargo, hoy en día, no es posible conseguir información de la persona donante de un órgano, por lo que no se puede saber qué nacionalidad o qué pasado tiene el donante. ya que según comentó la portavóz "ningún paciente tiene por qué saber quién ha donado el órgano que ha recibido; la ONT no informa del origen", por lo que técnicamente es imposible discriminar a las personas inmigrantes; y puntualizó: “Un órgano es un órgano y sirve para salvar vidas. Todo lo demás es secundario”.